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La foto del rescatista argentino que dio la vuelta al mundo

Publicado en Sociedad
Lunes, 02 Noviembre 2015 14:22
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El mundo está lleno de héroes y víctimas anónimas: aparecen en las pantallas de la televisión y en las fotos de los diarios, sin nombre y sin nacionalidad. Pero esta vez, el héroe es un argentino: Nicolás Migueiz Montán -de 34 años y oriundo de la localidad bonaerense de Pilar- es voluntario rescatista en la isla de Lesbos, Grecia, y este fin de semana fue fotografiado mientras sacaba del agua a un niño que había llegado en una embarcación colmada de inmigrantes que escapan de la crisis de Medio Oriente.

Radicado en Barcelona donde trabaja como guardavidas, Nicolás es parte de Proactiva Open Arms, una ONG dedicada a salvar vidas en el mar que a principios de septiembre decidió trasladarse a Lesbos para ayudar a los refugiados que llegan a la costa griega. 

"Al principio era muy gratificante, pero ahora se está complicando cada vez más y se hace cada vez más difícil. Está haciendo mucho frío y se viven situaciones muy dramáticas", contó el rescatista, en diálogo con radio Vorterix. "Terminó la temporada en Barcelona y quisimos venir para ver si servía dar una mano. Los inmigrantes venían con chalecos salvavidas de muy mala calidad y se ahogaban 50 o 100 metros de la costa", describió.

Entre los momentos más duros que le tocó vivir, Nicolás contó el caso de un naufragio que ocurrió hace cuatro días: "Fue un naufragio entre aguas turcas y griegas de casi 200 personas. Fue desesperante porque la guardia costera griega y nosotros intentamos rescatar a la mayor gente que pudimos, pero no llegamos a todos". 

Como Turquía aumentó la seguridad en sus fronteras terrestres, los inmigrantes no tienen más opción que emprender una riesgosa travesía por mar hasta la costa de Lesbos, parte del territorio europeo. Aunque sólo hay unos 9 km de distancia entre las costas griegas y las turcas, la llegada del invierno complica las condiciones climáticas y el agua está cada vez más fría.  

Las embarcaciones en las que los refugiados se aventuran al mar son precarias. Cerca de 50 personas viajan en botes preparados para 20 y las condiciones marítimas hacen que la flotabilidad se reduzca a niveles aún más peligrosos.

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